Rinoplastia

Rinoplastia-Mario-Redondo

Rinoplastia

Una nariz grande, aguileña, desviada, con caballete pronunciado, de punta gruesa, es subsidiaria de ser intervenida quirúrgicamente pera darle una forma y una estética más armónica. Dicha intervención se denomina RINOPLASTIA y consiste en la remodelación de la nariz de une persona pera darle un aspecto más anatómico y acorde a su fisonomía. Existen múltiples técnicas de rinoplastia, si bien se tiende a englobarlas en dos tipos de procedimientos:

  • RINOPLASTIA ABIERTA: Se requiere una incisión en la columela nasal para abordar más fácilmente las diferentes estructuras de la nariz.
  • RINOPLASTIA CERRADA: La incisión se realiza en el vestíbulo nasal sin necesidad de realizar una incisión “visible” en la columela.

Según el tipo de paciente, el cirujano plástico decide una u otra técnica para la mejor resolución de la alteración nasal. La rinoplastia es una intervención quirúrgica que se practica principalmente en gente joven, si bien el intervalo de edad es muy amplio. Es en las primeras décadas de vida en las que el apéndice nasal es uno de los objetivos de la miradas y punto central de las relaciones humanas. Cuando una persona se decide operar de la nariz, debe conocer todos los detalles de la intervención, las ventajas y las posibles complicaciones, el cirujano plástico, la clínica donde se intervendrá y los cuidados postoperatorios.

Candidatas/os a la rinoplastia

La intervención de rinoplastia se puede realizar en cualquier persona adulta con alteración de la morfología natural de la nariz, si bien la edad más habitual se enmarca entre los 18 y 40 años.El paciente ideal es un hombre o mujer joven y sano física y mentalmente, con una nariz grande (rinomegalia) que desea armonizar la anatomía de su cara aunque a partir de los 40, este tipo de cirugía rejuvenece el rostro. En general esta cirugía es muy satisfactoria, pero debido a la variabilidad de las características personales, se debe individualizar cada caso y estudiar cuidadosamente la indicación, la técnica y la actitud terapéutica en cada paciente.

Una nariz no solamente se interviene quirúrgicamente basada en motivos estéticos, también existen motivos reparadores. La desviación nasal, con o sin obstrucción de la entrada del aire, ocurrida después de un traumatismo importante es una secuela incómoda que puede limitar la vida de una persona. Gracias a la cirugía plástica, estas alteraciones nasales postraumáticas se pueden corregir de una forma satisfactoria, mejorando la deformidad nasal existente y la funcionalidad del órgano.
En definitiva, tanto la rinoplastia estética como la reparadora, son intervenciones que en las manos de un cirujano plástico ofrece las garantías suficientes, para que cualquier persona que realmente lo necesite se beneficie, con la corrección y/o mejoraría de su patología o alteración.

¿En qué consiste?

La intervención puede incluir varias maniobras quirúrgicas, como el limado del dorso, fracturas de los huesos nasales para estrechar su anchura, reducción de las aletas nasales, elevación y afilamiento de la punta nasal, retoque del tabique nasal -lo que se conoce como septoplastia- para aumentar el caudal de aire que entra en la fosa nasal u obtener cartílago para remodelar la punta o el dorso, etc.
En cada paciente se determina previamente a la cirugía cuales de estas maniobras deben ser aplicadas, dependiendo de la morfología nasal, las cuales deben ser bien explicadas por su cirujano plástico, para hacer más comprensible el tratamiento propuesto.
No se trata de una cirugía extremadamente complicada pero requiere una experiencia y entrenamiento del cirujano plástico en este campo y una adecuada colaboración del paciente. Cada maniobra quirúrgica conlleva a una finalidad determinada y, según el paciente, se establecerá una u otra, con el fin de conseguir la armonización de sus facciones mediante la remodelación de la nariz.

Rinoplastia abierta o cerrada

La decisión quirúrgica de realizar una rinoplastia abierta o cerrada depende del cirujano y del tipo de nariz, contando siempre con la opinión del paciente. La rinoplastia abierta se realiza a través de la columela (zona anterior del tabique nasal) siendo la cicatriz muy poco apreciable estéticamente en pocos meses, mientras que la rinoplastia cerrada se hace a través del vestíbulo nasal (por dentro de la nariz) y es invisible. Habrá casos en la que esté más indicado la rinoplastia cerrada y habrá otros donde lo esté la abierta.
En todo caso, se valora cual es la más aconsejable para cada tipo de paciente con tal de que el resultado sea el más satisfactorio y deseable. En ocasiones es necesario reducir los orificios nasales, lo que implica cicatrices externas adicionales, independientemente de la técnica empleada (abierta, cerrada), pero estas quedan camufladas en los pliegues naturales de las narinas.

Riesgos de la rinoplastia

La rinoplastia, como toda intervención quirúrgica, comporta la aceptación de unos riesgos o posibles complicaciones. Si bien dichas complicaciones son poco habituales, el paciente debe conocer cuáles son, entenderlas completamente y asumirlas mediante la firma del Consentimiento Informado, documento escrito elaborado por el médico en el que se da una explicación de la intervención que se le va a practicar y de los riesgos que se pueden presentar a consecuencia de dicha intervención.

Los riesgos de la rinoplastia no difieren en exceso del resto de las intervenciones quirúrgicas: sangrado, infección, cicatrización anómala, problemas anestésicos.

A éstos se añaden los riesgos derivados de dicha cirugía en concreto: resultado estético insatisfactorio, cambios en la función respiratoria (dificultad en el paso del aire), cicatrices inestéticas, etc.
En cirugía estética, se debe tener en cuenta que se remodela una nariz ya existente y no se trata de hacer una nariz “a la carta”.

Tipo de anestesia

En las intervenciones de nariz acostumbra a utilizarse anestesia general, ya que mantiene al paciente relajado y dormido totalmente, con ausencia completa de dolor y, especialmente, controlada la vía aérea, de importancia trascendental para el desarrollo operatorio.
La anestesia general permite al cirujano actuar con mayor tranquilidad y, especialmente, a la persona que se va a intervenir una estimable seguridad. En algunas ocasiones se pueden realizar intervenciones, con anestesia local y sedación, En este tipo de técnica anestésica se mantiene la zona a intervenir dormida mediante la infiltración de un anestésico local conjuntamente a la administración de un fármaco sedante por vía endovenosa que permite al paciente un estado de relajación y confort que hacen más agradable el tiempo operatorio.
La decisión del tipo de anestesia depende de las preferencias del paciente pero siempre la decisión final es a criterio del médico.

Cuidados postoperatorios

El postoperatorio de la rinoplastia no requiere grandes cuidados. Durante los primeros días no se debe tocar la férula que se coloca sobre la nariz al finalizar la intervención, ni el taponamiento nasal (éste se retira a los 2 ó 5 días según el caso), solamente se debe administrar tratamiento analgésico y antiinflamatorio si se requiriere y tratamiento antibiótico profiláctico si el médico creyera conveniente.

Durante los primeros días la nariz y zonas adyacentes se encuentran inflamadas y con hematomas, pero a medida que pasa el tiempo van desapareciendo espontáneamente. La férula nasal se retira a los 7-10 días pero se debe tener especial cuidado en no recibir traumatismo alguno ya que se produciría un dolor importante y una posible alteración de las estructuras intervenidas y ocasionar una deformidad nasal.
También es necesario evitar la exposición al sol o a los rayos UVA al fin de evitar la inflamación y la pigmentación oscura de la piel nasal.
El masaje suave con crema antiinflamatoria o crema hidratante facilita el drenaje linfático y los lavados endonasales con suero fisiológico permiten una mayor lubricación de las fosas nasales y limpieza de la mucosa. Una labor importante del paciente después de la cirugía es la de cuidar su nariz.

Resultados

Los resultados de la rinoplastia dependen del nivel de exigencia y perspectivas previas del paciente y del cirujano. A los pocos días ya se aprecian los resultados pero no es hasta pasado el primer año cuando se consideran definitivos. Evidentemente, la mayoría de los casos son excelentes y la satisfacción de la persona es muy alta al ver que la mejoría estética y la armonización de su cara se ha conseguido perfectamente. El principal objetivo de la rinoplastia no es cambiar la cara del / la paciente, sino que el principal defecto que tenía pase inadvertido y mejore la armonía general de su rostro.

Adaptación de la nueva nariz a la cara

La adaptación es rápida pero progresiva. Al principio la nariz está inflamada, dolorida y con algún hematoma, por lo que el resultado no es apreciable de inmediato. A medida que la nariz va adquiriendo el estado normal la satisfacción del paciente va mejorando ya que los resultados se van apreciando más claramente. La adaptación del paciente a su nariz intervenida y mejorada estéticamente le permite sentirse mejor y tener mayor confianza en sí mismo.

Últimas publicaciones

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si pulsa aceptar y continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace anterior para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies