Rinoplastia en Sevilla

La rinoplastia, una intervención habitual pero compleja que requiere de especialistas. Es la quinta operación de Cirugía Plástica Estética más realizada en España y, porcentualmente, más frecuente entre hombres que entre mujeres. Suele practicarse con anestesia general y mediante precisas técnicas quirúrgicas para remodelar huesos y cartílagos de la nariz. Por ello, la SECPRE recomienda a los pacientes recurrir a médicos especialistas en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora que operen en centros hospitalarios con quirófanos homologados.

Rinoplastia en Sevilla

Una nariz grande, aguileña, desviada, con caballete pronunciado, de punta gruesa, es subsidiaria de ser intervenida quirúrgicamente para darle una forma y una estética más armónica. Dicha intervención se denomina RINOPLASTIA. Existen múltiples técnicas de rinoplastia, si bien se tiende a englobarlas en dos tipos de procedimientos:

  • RINOPLASTIA ABIERTA:Se requiere una incisión en la columela nasal para abordar más fácilmente las diferentes estructuras de la nariz.
  • RINOPLASTIA CERRADA:La incisión se realiza en el vestíbulo nasal sin necesidad de realizar una incisión “visible” en la columela.

Según el tipo de paciente, el cirujano plástico decide una u otra técnica para la mejor resolución de la alteración nasal. La rinoplastia es una intervención quirúrgica que se practica principalmente en gente joven, si bien el intervalo de edad es muy amplio. Es en las primeras décadas de vida en las que el apéndice nasal es uno de los objetivos de la miradas y punto central de las relaciones humanas. Cuando una persona se decide operar de la nariz, debe conocer todos los detalles de la intervención, las ventajas y las posibles complicaciones, el cirujano plástico, la clínica donde se intervendrá y los cuidados postoperatorios.

Durante la rinoplastia

La piel de la nariz se separa de su soporte, compuesto por hueso y cartílago, que es esculpido con la forma deseada; posteriormente la piel es redistribuida sobre el nuevo soporte. En ocasiones, se realiza el procedimiento desde dentro de la nariz, haciendo unas pequeñas incisiones en el interior de los orificios nasales (lo que se conoce como “cirugía cerrada”); otras veces, se opta por la rinoplastia abierta, sobre todo en los casos más complejos, en los que se realiza una pequeña incisión en la columela.

Para ayudar a dar forma o sostén a la pirámide nasal, es frecuente que se utilicen como injertos diferentes tejidos del propio paciente (cartílago, hueso) o, más raramente, materiales sintéticos. Al término de la cirugía, se coloca una escayola de yeso u otro material, que ayuda a mantener la nueva forma de la nariz, así como tapones nasales en ambos orificios para evitar el sangrado y estabilizar el tabique.

Por todo ello, además de la conveniencia de acudir a un Médico Especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora para una rinoplastia, la SECPRE aconseja comprobar que el lugar donde tendrá lugar ésta es un quirófano homologado de un centro hospitalario con las condiciones de seguridad adecuadas para una intervención que requiere, en la mayoría de las ocasiones, de anestesia general.

Antes de todo, paciente y médico especialista deben valorar conjuntamente los objetivos de la intervención, teniendo en cuenta el primero que la “nariz perfecta” no existe, ya que las modas y los cánones de belleza cambian con el tiempo, y priorizando ambos, por tanto, los resultados naturales, es decir, proporcionados con el resto de la estructura anatómica facial.

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